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En estos DOS últimos años he aprendido...
... a no creer en el destino ni en las casualidades: todo tiene un por qué; aunque en ocasiones sea prácticamente imposible encontrarlo.
que ya nadie me escribe diciendo: "no consigo olvidarte".
... que arriesgarlo todo en un segundo no sirve para nada,
tan solo para maldecir aquel intento frustrado de ser sólo dos personas ante el mundo.
que no puedo alcanzar en cielo porque,
aunque bata mis alas, no tengo la fuerza necesaria para hacerlo.
...a tender mi mano cuando alguien tenga miedo del futuro.
... a mirar más allá de las imperfecciones y
buscar en ellas algún resquicio de felicidad.
... que escribir me gusta más de lo que esperaba, es algo que sirve
para escapar de este mundo y refugiarte en un lugar como éste.
... que cada día que me levanto sigo añorando
esas cosas que jamás sucedieron a mí alrededor,
aunque sí en mi frágil memoria.
... que la distancia es un monstruo difícil de vencer.
... que nunca hay demasiado que perder
... que los sueños son las únicas mentiras que un día pueden dejar de serlo.
... que no sólo necesito encontrarte,
sino también que me encuentres.
... que por desgracia dos no es igual a uno más uno...
siempre hay quién arriesga más.
... que las cosas que no se dicen suelen ser las más importantes.
... que vivir es lo más peligroso que tiene la vida,
pero sin esos peligros nada tendría emoción y mucho menos, sentido.
... que hay miradas que te deshacen por dentro y
aunque intentes esquivarlas, es ya demasiado tarde.
... a experimentar eso que todos llaman "estar enamorada..."
... a perderme entre las páginas de los libros,
entre melodías de canciones...
... que las islas dónde naufrago cuando estoy a la deriva son, en parte,
lo que me mantiene en pie día a día.
... que, aunque cada vez menos, sigo en la niñez.
... que a veces me evado del mundo y comparto una estrecha
vivienda en la Calle Melancolía con quiénes me acompañan,
me escuchan, me sostienen, me aguantan...
... que la vida es vivir sin pensar demasiado, reírse de todo,
vivir del presente y aprender del pasado.
... que el final de mis pasos sólo lo decido yo.
.. a seguir conviviendo con el miedo y la cobardía,
el problema es que me acostumbré a ellos y
por más que lo intento no consigo escapar de entre sus garras.
... a recuperar el tiempo perdido con aquellos que viven lejos de mí.
... que la amistad es algo más que una relación entre dos personas,
es mirarse a los ojos y encontrar las respuestas a tus preguntas.
... a regalar sonrisas y reírme hasta tener agujetas.
... que la realidad está aquí, debajo de mis pies;
y no en mundos creados en mi cabeza dónde las ilusiones
y las utopías se entrelazan formando uniones irreales.
... que estoy tardando demasiado tiempo en cumplir
todos mis sueños porque apenas avanzo con paso firme
y aunque veo la meta delante de mis ojos, no consigo alcanzarla.
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